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Un show con pájaros fruteros
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César
Hildebrandt |
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Se está
robando en Essalud a manos llenas. Y a manos
llenas se está robando en el asunto de las
concesiones carreteras. Y se ha robado en la
no-reconstrucción del sur. Y se sigue robando
en el asunto de las adquisiciones de bienes,
las licitaciones amañadas, los terrenos e
inmuebles subvaluados. Y no son “honorarios de
éxito” de cien mil dólares: son decenas de
millones de dólares los que se esfuman en el
caso de la “Transoceánica”, por ejemplo.
Rómulo León es un breve pájaro frutero frente
a los que trafican influencias alrededor del
doctor Alan García –con su anuencia o sin
ella, no se sabe a ciencia cierta todavía pero
ya se sospecha y con indicios-.
Y el doctorcito Químper será ave menor frente
a lo que encontraría –si quisiera- el
contralor que no controla y el sistema
anticorrupción que no funcionó ni funcionará
para los Ugaz y afines.
A Alan García le adelantaron el viernes por la
noche lo que se venía en “Cuarto Poder”. Por
eso salió a decir el sábado que los corruptos
no tendrán cabida en su gobierno y tatatín
tatatán. Por eso habló de ratas y alimañas.
Sonó como Savonarola predicando en Florencia.
Zumbó como un mosquito disfrazado de DDT.
Y por eso pudo redondear el show que se armó a
las 11 de la noche en Palacio (con todos los
extras ya advertidos).
Darle una mano a García era de necesidad
pública para un Canal que cuelga de un hilo de
baba encima de un charco de inmundicias
legales que tienen que ver con su compra
tramposa y su más que discutible propiedad.
Y ahora nos quieren hacer creer que la
corrupción estaba sólo en Perú Petro y que el
doctor García reacciona como el Hombre Araña
ante la podredumbre. Como si él le hiciera
ascos al fujimorismo corrupto. Como si él
hubiese dejado de admirar (y agradecer) a
Agustín Mantilla, guardián sacrificado de
parte del tesoro del pirata. Como si él no
tuviese un departamento en París comprado con
plata inexplicable.
Mientras tanto, la Contraloría sigue en manos
de un triste maniquí que ni siquiera termina
de gastar su presupuesto, los procuradores ya
son casi todos apristas y los bienes públicos
se siguen subastando a los amigos mientras los
cajeros de Su Majestad recaudan para el futuro
diferente de su acrecida familia.
Está muy bien que León Alegría y Químper sean
procesados. Pero ellos representan el centaveo
de la burundanga. Los mayoristas del saqueo,
las grandes firmas de la cutra pública
merodean Palacio y amortizan sus deudas en sus
inmediaciones. Eso ya se verá. Y, por
supuesto, no se verá ni en Canal 4 ni en “El
Comercio” ni en “La República”, todos deudores
de favores sin los cuales no serían –ni
siquiera- los inquilinos precarios de la gran
tele.
Cuando eso se revele –porque se va a revelar-,
¿quién dará la conferencia de prensa cerca de
la medianoche? ¿Acaso Mauricio Mulder y el
Apra asqueada que debería de representar?
Falta poco para saberlo.
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Posdata: La extrema paradoja de todo este
asunto es que haya sido un ex ministro de
Toledo el que recibiera (“de una mano
anónima”) el sobre con los audios
comprometedores. Porque fue Toledo quien puso
a Matute en la Contraloría. Y lo puso
precisamente para que casos como el de Químper
pasaran piola.
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