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Paro fue más
fuerte en provincias
Miembros de la
Coordinadora Política y Social, que organizó el paro,
anunciaron que el próximo cuatro de noviembre nacerá la
Asamblea de los Pueblos.
Tal como aseguraron los organizadores del Paro Nacional,
la medida de protesta se desarrolló en forma pacífica y
ordenada. Mientras que en el interior del país un
considerable porcentaje de la población acató la
paralización, en Lima la protesta se convirtió en una gran
movilización que culminó en un nutrido mitin en la
céntrica Plaza Dos de Mayo.
"En provincias el paro fue casi total. Tenemos que
reconocer que en Lima no ha sido así, pero ha sido
mayoritario. No paralizó todo el transporte público, pero
gran parte sí. Parecía un día feriado en Lima", dijo el
secretario general de la Confederación General de
Trabajadores del Perú (CGTP), Mario Huamán, en la
conferencia de prensa con la que ofreció un balance de la
protesta.
En efecto, desde muy temprano se observó en los diferentes
conos de la capital gran cantidad de unidades de
transporte público que estuvieron resguardadas por la
policía.
Solo en Carabayllo se registró un incidente violento,
cuando un pequeño grupo de manifestantes lanzó piedras a
un vehículo e intentó bloquear la avenida Túpac Amaru.
Al promediar las nueve de la mañana los manifestantes
comenzaron a reunirse en los diversos puntos de
preconcentración determinados con anterioridad por los
organizadores del paro. Y una hora después empezaron su
recorrido hacia la Plaza Dos de Mayo para participar en el
anunciado mitin.
Delegaciones de los sindicatos de construcción civil, de
los maestros y médicos del sector público, así como de
estudiantes universitarios, jubilados, empresas de
transporte, y de los gremios agrarios, se reunieron y
empezaron a marchar portando pancartas y lanzado arengas
contra el gobierno.
A las 12 y 30 empezó el mitin en medio de los gritos y
arengas.
"Escucha, Alan García, la olla está vacía", dijo Huamán
tras saludar a los participantes del paro. "La olla está
vacía por culpa de García", respondieron quienes llenaron
la Plaza Dos de Mayo y sus alrededores.
Huamán recalcó que el paro en Puno, Huancavelica y Cerro
de Pasco, donde el presidente García viajó las últimas
semanas, fue casi total.
"García estaba como en las campañas electorales, viajando
por todo el país, y donde ha ido el paro ha sido del cien
por ciento porque ya no le creen. Y porque hay hambre,
miseria y pobreza en el país", exclamó.
También desmintió a los ministros que afirmaron que se ha
trabajado casi en su totalidad en los sectores salud y
educación y en los puertos. Afirmó, más bien, que el paro
fue contundente.
"Los maestros del Sutep pararon en un 90%, igual los
obreros de construcción civil y, en el caso de los
portuarios, llevaron a los efectivos de la Marina para que
no detuvieran sus actividades", afirmó.
El dirigente de la CGTP culminó su disertación presentando
una plataforma mínima para que el gobierno tome medidas
urgentes. Esta propuesta tiene cinco puntos: aumento de
sueldos, salarios y pensiones para compensar el alza del
costo de vida; derogar los decretos legislativos que
afectan las tierras comunales; derogar los decretos que
afectan los puertos, las empresas eléctricas y el agua:
derogar las leyes de criminalización de las protestas; que
se atienda la agenda laboral del agro y de los
trabajadores; y la lucha frontal contra la corrupción.
LOS HOMBRES DE HUAMÁN
Para llegar al mediodía con una evaluación real del paro
nacional, Mario Huamán echó mano de todos los recursos que
encontró en la CGTP y, también, en la denominada
Coordinadora Política Social, que agrupa a los 17
promotores de esta protesta (partidos políticos, gremios y
organizaciones de la sociedad civil).
Claro que las últimas coordinaciones previas al paro no
estuvieron a cargo de Huamán, sino de un grupo de diez
dirigentes encabezados por Víctor Gorriti Candela (Sec.
general adjunto de la CGTP), que pasó la noche en el local
de este gremio y monitoreó cómo fue la protesta en
provincias.
Antes de las 6.30 a.m., con el primer reporte que Gorriti
pudo ofrecerle, Mario Huamán pudo desayunar en su casa de
San Miguel una ligera ensalada de frutas ("Por si acaso
lanzan bombas vomitivas", explicó) y enrumbó a la plaza
Dos de Mayo para conversar con la prensa.
A las siete en punto, en su primera aparición pública
durante el paro, Huamán admitió que en Ica (San Clemente)
y Arequipa (Variante de Uchumayo) se había bloqueado
carreteras.
Y mientras el secretario general de la CGTP se convertía
en protagonista de media docena de transmisiones en
directo para varios canales, un nuevo equipo relevaba al
de Víctor Gorriti. Oscar Alarcón, secretario de
organización de la CGTP, se hizo cargo del monitoreo y
asumió la responsabilidad de mantener informado a Huamán
para su conferencia principal de las once de la mañana.
Desde luego, Huamán obtuvo información por sus propios
medios. Fue el primero en enterarse de que los
trabajadores de Construcción Civil tenían problemas para
desplazarse por la avenida Javier Prado hacia el Cercado
de Lima, y quien informó de la detención de diez
manifestantes en Ventanilla. Igualmente, recibió a un
número importante de voceros de fuerzas políticas.
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