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La paralización fue contundente en las regiones del sur y
de la amazonía del país
En todo el territorio nacional hubo marchas, mítines,
cierrapuertas y bloqueo de carreteras en rechazo al
gobierno.
El paro nacional convocado por la CGTP se hizo sentir
fuerte al interior del país, donde se realizaron
multitudinarias marchas, mítines y bloqueos de carreteras.
Pero fue en Madre de Dios donde la jornada alcanzó niveles
de violencia inesperados. En esa región la población
prendió fuego a la sede del gobierno regional y se
registraron saqueos en medio del caos.
La ciudad de Puerto Maldonado, capital de Madre de Dios,
amaneció con relativa calma en su tercer día de
paralización, que se inició el lunes fundamentalmente en
contra de la llamada 'Ley de la Selva'. Durante la mañana
se realizaron marchas y movilizaciones pacíficas.
Pero pasado el mediodía la masa llegó a la sede del
gobierno regional para exigir la participación en la
marcha de su titular, Santos Kaway Komor, a quien no
encontraron. Eso enfureció a la población y cuando la
Policía trataba de retirarla con bombas lacrimógenas, se
inició un incendio en la sede regional.
El fuego consumió rápidamente las paredes construidas
básicamente en madera. Las llamas quemaron también los
vehículos, computadoras y todo cuanto se hallaba dentro de
las instalaciones.
En medio del pánico de la población, que huía ante las
estruendosas explosiones de los balones de gas que se
encontraban dentro de la sede del gobierno regional,
delincuentes aprovecharon para saquear el local. También
robaron un cajero del Banco de la Nación que se encuentra
en la misma manzana del gobierno regional.
Unos 21 policías resultaron heridos por piedras y flechas
durante el ataque de la turba. El accionar de los bomberos
fue obstaculizado por los huelguistas, quienes les
impidieron llegar a la zona del fuego.
Según información proporcionada por nuestros
corresponsales, el fuego habría sido originado por
integrantes de la Federación Nativa de Madre de Dios. En
la tarde, sin embargo, el Frente de Defensa región dio una
conferencia de prensa para rechazar que el incendio y los
actos vandálicos hayan sido causados por los
manifestantes.
"HUBO INFILTRADOS"
En conversación con este diario el dirigente de ese frente
Luis Zegarra afirmó que existieron infiltrados,
posiblemente enviados por el gobierno, que habrían
propiciado los actos de violencia, pues "el pueblo de
Madre de Dios es pacífico".
Agregó que, después de tres días de paralización, la
población de esa región se sentía indignada porque no hay
respuesta del gobierno que está minimizando sus demandas.
Por otro lado, en Iquitos, miles de personas se volcaron a
las calles para protestar, según dijeron, contra la
política que viene implementando el gobierno, el alza de
los precios de los productos de primera necesidad y contra
la venta de la Amazonía.
La movilización abarcaba más de 20 cuadras y participaron
las comunidades indígenas, los diferentes gremios
sindicales, así como movimientos, agrupaciones y partidos
políticos.
NO FALTARON BLOQUEOS
Ica también vivió una jornada violenta. Temprano, un grupo
de pobladores tomó la Panamericana Sur, a la altura de los
km 290 y 295, durante aproximadamente 6 horas. El
enfrentamiento entre policías y manifestantes dejó cinco
efectivos del orden heridos y 12 detenidos.
Pasado el mediodía, cuando la Policía recuperó el orden,
los manifestantes marcharon a la plaza de armas de la
ciudad. En Chincha y Pisco el tránsito vehicular también
estuvo restringido.
Tumbes fue otra región donde se vivió con violencia la
jornada. Pasado el mediodía, un grupo de trabajadores de
Construcción Civil que intentó tomar el puente Tumbes
protagonizó un fuerte enfrentamiento con agentes
policiales.
Desde el lado de los manifestantes se lanzaron piedras,
botellas de vidrio y palos, mientras que las fuerzas del
orden respondían lanzando bombas lacrimógenas.
La protesta en La Libertad también tuvo una nota trágica.
Una mujer gestante de 19 años, que era trasladada de la
localidad de Angasmarca a la provincia de Santiago de
Chuco, murió desangrada debido a que el vehículo fue
impedido de seguir su trayecto por ronderos que habían
bloqueado la carretera.
RESPALDO MASIVO
En la ciudad de Trujillo, entretanto, docentes y
trabajadores y estudiantes de la Universidad Nacional de
Trujillo quemaron llantas en la ciudad universitaria.
Posteriormente, unas 12 mil personas marcharon por la
ciudad y terminaron reuniéndose para realizar un
concurrido mitin.
En el sur del país el paro también se sintió fuerte. En
Arequipa, Tacna, Moquegua, Puno y Cusco hubo bloqueos de
carreteras, restricción del tránsito, y cierrapuertas de
centros comerciales, mercados y colegios. Las calles
permanecieron vacías.
Hacía tiempo que un paro no tenía tamaño respaldo en
Arequipa. Hacía tiempo que los estudiantes universitarios,
desde la dictadura de Fujimori, no salían a protestar
contra un gobierno. Hacía tiempo que los frentes
distritales no llegaban en protesta al centro de la
ciudad.
De otro lado, más de 5 mil comerciantes de 45 asociaciones
de Aju Zotac se movilizaron pidiendo se reduzca el arancel
de importación de 8% a 4%, se dispongan nuevas partidas
arancelarias, y se amplíe el ingreso de mercancías por el
complejo fronterizo Santa Rosa hasta el 2022, y la
importación de vehículos usados hasta el 2012.
En Juliaca, a diferencia de anteriores paros, esta vez no
hubo mayores incidentes. Las puertas de los mercados
lucieron cerradas y no hubo servicio de transporte urbano.
Únicamente un reducido número de triciclistas y
mototaxistas salieron a laborar, pero debieron sortear una
serie de obstáculos en las calles.
Portando pancartas y arengando contra las autoridades, a
partir de las 10 am miles de manifestantes iniciaron el
recorrido por las principales arterias de la ciudad.
Lo anecdótico ocurrió en el distrito de Santa Rosa,
provincia de Melgar, donde los pasajeros varados se dieron
un momento para jugar un partido de fútbol con los
huelguistas.
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