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La arremetida peruana contra el gobierno de Venezuela

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Wilder A. Sánchez Sánchez

 

 

 

El régimen de Kuczynski, que viene conspirando desde el año pasado, al igual que Almagro desde la OEA, para que a Venezuela le sea aplicada la llamada Carta Democrática, retiró al Embajador del Perú en ese país. Los grandes medios radiales y televisivos dieron amplia cobertura a las declaraciones de Capriles Radonsky, Corina Machado y otros connotados dirigentes de la oposición venezolana, quienes pintaban la situación en su país no sólo como de autogolpe de Estado sino como de caos total y hambruna popular.

Es que la derecha de ese país es copartícipe del plan diseñado por el Pentágono, uno de cuyos puntos busca y pretende justificar la intervención y ocupación militar de Estados Unidos y otros países en Venezuela utilizando el argumento de una supuesta “crisis humanitaria”. Para lograr una opinión pública internacional favorable a tal ocupación, al derrocamiento y al cambio del régimen venezolano por otro que sea afín a los intereses hegemónicos de Estados Unidos existe desde hace algunos años una campaña constante de todos los medios al servicio del imperialismo que insiste casi a diario en el desabastecimiento, las colas, la falta de medicinas, la supuesta hambruna y toda clase de problemas, exagerándolos e incluso inventándolos, a la vez que callan los aciertos y mejoras en favor de la población. Para tener una idea de lo que implicaría tal intervención, téngase en cuenta el reciente ataque militar ordenado por Donald Trump contra Siria, que presenta como “operación castigo” contra el Gobierno de ese país, acusándolo falsamente de haber utilizado armas químicas contra su propia población (y, esto, a pesar de la presencia militar rusa en Siria).

Pero no sólo el Gobierno y los partidos de derecha arremetieron contra el Gobierno venezolano sino también la dirigencia del Frente Amplio. Verónika Mendoza, ex candidata presidencial de la agrupación, consideró que la resolución del TSJ rompía el equilibrio democrático y que era hora de escuchar al pueblo venezolano para “recuperar la democracia y relanzar el proceso de transformación social”. Por su parte, Marco Arana, líder de Tierra y Libertad (partido integrante del FA), concedió entrevistas a varios medios escritos, radiales y televisivos y fue más lejos: “en Venezuela lo que hay ahora es una ruptura del orden constitucional, una ruptura de la posibilidad de encontrar una salida democrática; es una dictadura”; abiertamente pidió la intervención de la OEA: “los países hermanos y los presidentes de la República en América Latina deberían acudir a la OEA para encontrar garantías y solución a esta injerencia del Poder Judicial sobre el Legislativo, que es inaceptable” (América Televisión).

De los políticos y periodistas de derecha del Perú no llama la atención su posición sobre los sucesos en Venezuela, que, en general, es la misma que la de la derecha venezolana y que obedece al plan del Pentágono para aislar al gobierno, derrocarlo y conseguir el cambio de régimen en ese país. Pero, con respecto a lo expresado por los dirigentes de un sector de la izquierda peruana, cabe la reflexión: si la preocupación de los líderes del Frente Amplio por la democracia en Venezuela es sincera, ¿por qué no condenaron el intento de destitución al presidente de ese país por parte de la oposición parlamentaria, a fines de octubre e inicios de noviembre del año pasado, y tampoco el absurdo acuerdo de “abandono de cargo” del 9 de enero de este año? (sólo por mencionar dos de las varias intentonas golpistas de la oposición utilizando el parlamento).

Yendo más atrás: ¿cuál fue la posición de los dirigentes del FA con respecto al plan golpista insurreccional violento “La Salida”, que incluyó las llamadas “guarimbas” y acciones terroristas, que encabezaron Leopoldo López, María Corina Machado y el entonces alcalde de Caracas Antonio Ledezma durante el primer semestre del 2014, que dejó un saldo de 43 muertos y 800 heridos, la mayoría de ellos chavistas? Y si extendemos a América Latina: ¿por qué Marco Arana no condenó el golpe de Estado contra el Presidente Manuel Zelaya de Honduras, ocurrido el 28 de junio del 2009, ni la destitución de Fernando Lugo en Paraguay, el 22 de junio del 2012, ni de Dilma Rousseff en Brasil, el 1 de setiembre del 2016?; ¿qué autoridad moral tienen los mandatarios usurpadores que salieron de estos golpes de Estado, ni el lobista Kuczynski y otros gobernantes neoliberales y corruptos de América Latina para intervenir o dictar desde la OEA “pautas democráticas” a Venezuela, en donde existe no sólo democracia representativa sino participativa y protagónica de los sectores populares?

¿Por qué la Cancillería peruana y el régimen de Kuczynski no retiraron al Embajador del Perú en Brasil cuando fue destituida injustamente la Presidenta Dilma Rousseff? ¿Por qué todos los que han denunciado autogolpe en Venezuela no se rasgaron las vestiduras saliendo a hablar de defensa del estado de derecho, ni pidieron la intervención de la OEA ante el golpe de Estado en Brasil, ni cada vez que la derecha ha intentado dar un golpe de Estado al Gobierno de Venezuela? En el hipotético caso de que la mayoría fujimorista en el Congreso acordara la vacancia de PPK por incapacidad o por cualquier otro motivo, ¿acaso no dirían que es un golpe de Estado?

De todo lo expuesto más arriba no debe inferirse que el gobierno de Nicolás Maduro esté marchando muy bien, sin desaciertos. Tanto al interior de Venezuela como en el exterior, varios analistas de las filas revolucionarias no lo cuestionan por supuesto dictador sino, por el contrario, por blandengue, por pseudosocialista (socialdemócrata), por no romper y acabar de una vez (expropiar) el poder económico de la burguesía y avanzar hacia el socialismo y el ecosocialismo, de acuerdo al Plan de la Patria legado por Hugo Chávez, así como también por no depurar de las filas gubernamentales a funcionarios corruptos. Sin embargo, corresponde al propio pueblo venezolano, a las fuerzas integrantes del Gran Polo Patriótico y al propio Gobierno tomar las medidas correctivas.

 
 

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