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1. Los comienzos
Antes de la fundación oficial del Partido
Comunista en Arequipa, los trabajadores de la Ciudad Blanca
se habían organizado en diferentes centrales de acuerdo a su
pensamiento político o según el rol que ocupaban en el
proceso de producción o rama del trabajo independiente. Así,
a comienzos del siglo XX, los trabajadores de nuestro
departamento se encontraban agrupados en diferentes gremios
de obreros o de artesanos según sea el caso. Héctor Ballón,
un viejo militante del PC, quien por muchos años fue
profesor y director de la Escuela de Sociología de la
Universidad Nacional de San Agustín UNSA nos da una relación
casi completa de estos gremios en su libro Cien años de vida
Política de Arequipa 1890–1990. De acuerdo al estudio de
Ballón estos "organismos de defensa de la clase obrera" como
el los llama, se les puede clasificar en centros, sociedades
o cooperativas obreras, gremios de artesanos, de
trabajadores independientes (Choferes), de empleados e
intelectuales (1)
Aunque Ballón nos habla de la existencia en Arequipa, en
1925, de un grupo "de avanzada" denominado "Los
Bolcheviques", no existe documentación referencial al
respecto. Lo que si sucede con el "Grupo Revolución", un
grupo -a decir de Jorge Del Prado- con ideas no muy claras,
pero con decidida vocación revolucionaria conformado,
fundamentalmente, por poetas y artistas plásticos, decididos
a ser portadores de un mensaje social justiciero,
identificado con los trabajadores. El Grupo Revolución ya
existía desde 1927 y destacaba la figura del pintor Jorge
Del Prado, pero lo integraban, también, Guillermo Mercado,
Raúl Medina Osorio, Eleazar Bustamante, Manuel Mansilla,
Enrique Rodríguez Escobedo, Manuel Alzamora y Carlos
Castillo. La actividad del Grupo Revolución era más
"romántica y rudimentaria", pero Del Prado le impregnó de
"ideología revolucionaria" más cercana al socialismo
científico que al anarquismo de Manuel Gonzáles Prada o al
"liberalismo de izquierda" de Mariano Lino Urquieta.
Los hermanos de Jorge Del Prado (Blanca y Julio) residentes
en Lima, habían propiciado un acercamiento epistolar entre
el Grupo Revolución y Mariátegui, quien ya polemizaba con
Haya de la Torre sobre si en el Perú se necesitaba un
partido de clase o un frente policlasista y si el
imperialismo era la primera o la etapa superior del
capitalismo. Mariátegui sostuvo la tesis del partido de
clase, más concretamente "de la clase obrera", consecuente
con ello funda la CGTP. En cuanto a la caracterización del
imperialismo, Mariátegui asume la tesis leninista de que
este es la etapa superior del capitalismo, tesis que,
además, defendían el Partido de los bolcheviques rusos y la
III Internacional.
La intermediación de Armando Rivera, maestro primario en
ejercicio, propietario de la librería Simiente,
distribuidora de las publicaciones que enviaba de Lima la
editorial "Minerva", entre ellas Amauta y Labor, logró el
contacto y la comunicación del "GR" con el Amauta a
comienzos de 1928. Los contactos de los Del Prado con
Mariategui determinó que algunos integrantes del Grupo
"Revolución" se negaran a participar en "un proyecto
comunista" debido a la radicalización de José Carlos en
defensa del marxismo. Instigados por un tal Rómulo Meneses,
yerno del prospero industrial limeño Manuel Vinelli, algunos
abandonaron el Grupo Revolución para conformar la "Célula
Aprista de Arequipa". Meneses, por las vinculaciones de su
suegro (que fue ministro primero de José Pardo y después de
Sánchez Cerro) viajó a Alemania a comienzos de la década del
20 habiéndose entusiasmado, en Berlín, con la prédica
"latinoamericanista" de Haya de la Torre. A su regreso al
Perú fue destacado por la dirigencia nacional del APRA para
dirigir en Arequipa una escuela de cuadros partidaria a la
que llamaban, como en todo el Perú, "Universidad Popular
Gonzáles Prada".
Producida la discordia, Del Prado junto a sus mas cercanos
colaboradores fundaron la "Célula Socialista de Arequipa"
contrapuesta a la "Célula Aprista" formada por Meneses. La
primera tarea de la "Célula Socialista de Arequipa" fue
enviar a Jorge Del Prado a Lima para contactar con los
organizadores del partido marxista que proponía Mariátegui y
donde activaban sus hermanos Blanca y Julio.
Fue en el Jardín Primavera de la calle San
Pedro donde se
reunieron, por primera vez, para organizarse en partido
político, Teodosio Salazar, Jacinto Liendo, Augusto Chávez
Bedoya, Ricardo del Carpio y Guillermo Mercado.
(2) Fueron cuatro las
reuniones preliminares habidas en este lugar las que dieron
como resultado la formación del PC en Arequipa. Salazar era
un mecánico-cerrajero, Liendo era tipógrafo, su trabajo era
artesanal y consistía en la impresión de invitaciones a misa
en "estampitas" o "capillos" de bautizo o confirmación,
recuerdos de Primera Comunión, premios, diplomas y algunos
cancioneros. Chávez Bedoya era el intelectual, Ricardo del
Carpio relojero y Guillermo Mercado literato y poeta.
El partido comunista, en la Ciudad Blanca, se formó
recogiendo las experiencias revolucionarias de sus
antepasados y como una
invariable continuidad de las tradiciones populares de
nuestro pueblo, desde los tiempos de Javier Sánchez y Benito Bonifaz,
artesano el primero y
poeta el segundo que en 1858 defendieron la ciudad del asedio del
Presidente Castilla con una columna de milicianos llamada
“Columna de los Inmortales" compuesta por artesanos. Bonifaz
murió en el Fuerte Malakoff y Sánchez en el Sebastopol junto con los defensores y
Castilla no logró entrar. En represalia el mandatario
“borró” a Arequipa de la geografía y la historia, quitándole
el rango de ciudad capital del departamento.
El Partido Comunista nació como continuador
de esa tradición popular y revolucionaria y como el más tenaz defensor de los
intereses del pueblo de Arequipa; pero, también, se fundó
como el partido de la clase obrera, como su vanguardia
organizada.
Héctor Ballón considera posible que el embrión
del cual surgió aquí el partido comunista lo constituyó el
"Grupo Ácrata" integrado por artesanos, obreros e
intelectuales de clara orientación anarquista. Pero...
3. Augusto
Chávez Bedoya y Valencia
Ricardo del Carpio (4),
afirmaba que el gran animador de las reuniones del Jardín
Primavera fue Augusto
Chávez Bedoya quien, desde 1927, venía difundiendo en
determinados círculos la obra de José Carlos Mariátegui,
habiéndose vinculado, para ello, con el profesor primario Armando
Rivera. Don Ricardo narró a Ortzí Lobón (Boletín 09) que
Chávez Bedoya, junto a Guillermo Mercado y los hermanos
Liendo, fueron los grandes promotores del cónclave del
Jardín Primavera en el que también participaron José Domingo
Montesinos y Herman Ugarte Chamorro.
Augusto Chávez Bedoya y José Domingo Montesinos,
pertenecieron a familias "aristocráticas" burguesas y
terratenientes, antiguas y acomodadas. A esta clase social
también pertenecieron las familias de Jorge del Prado y de
Ugarte Chamorro. Dada su posición económica ellos pudieron
tener acceso a literatura marxista por eso, tempranamente,
conocieron los escritos de Marx y Lenin y se dedicaron a
difundirlos, hecho que les causó más de una contrariedad y
amargura por las detenciones y destierros que sufrieron por
este motivo, sobre todo los dos primeros.
La familia de José Domingo Montesinos estaba compuesta por
13 miembros. Once hermanos sobrevivieron de un total de 19.
Todos tuvieron posiciones avanzadas e ideas progresistas,
unos más que otros, siendo José Domingo y Adela los que más
participaron de las actividades del partido comunista.
Augusto Chávez Bedoya tenía dos hermanos: José y Antonio. Su
padre poseía un fundo en Cocachacra que daba al hogar
determinada estabilidad económica. Pese a ello, toda la
familia tenía ideas "progresistas" para su época. El padre
de los Chávez Bedoya fue un liberal de izquierda y por ello
fue confinado a al Isla de San Lorenzo, lo mismo que sus
hijos José y Augusto. José se confesó anarquista desde muy
joven y murió como tal, Antonio era solo un joven
"izquierdista" al que los problemas políticos no le
causaban
mayor preocupación. Fue Augusto quien, por sus ideas y por
defender a los trabajadores, abandonó fortuna y familia para
vivir, a salto de mata, siendo, por su actividades
partidarias, desterrado a Bolivia y a Chile hasta en dos
oportunidades.
A mediados de 1927, Chávez Bedoya viajó a Bolivia a lomo de
mula perseguido por la policía de Leguía. En La Paz contactó
con Manuel Cerpa, un desterrado arequipeño, responsable de
la "Célula Aprista de Bolivia" y lo convenció para que
abandonara el partido de Haya de la Torre y a participar de
las reuniones de la fracción boliviana del partido marxista
que Mariátegui estaba estructurando en Lima. Y así fue.
Cerpa deja la Célula Aprista, junto con buena parte de sus
compañeros, y con Chávez Bedoya organizan un "Círculo de
estudios marxistas". De Bolivia es nuevamente expulsado "por
actividades antibolivianas". Se dirige a Santiago donde toma
contacto con el Buró Sudamericano de la III Internacional,
milita en el partido comunista chileno, trabajando con Elías Lafferte y Luis Emilio Recabarren hasta mediados de 1929.
Ese año el Comitern decide su regreso al Perú. Desde la
ocupada provincia de Arica lo ingresa a
Tacna, clandestinamente,
como si se tratara de un "plebiscitario" que retorna a su
patria después de la anexión definitiva de la provincia del
sur por el Estado chileno. Por esta razón y otras, muchos le
atribuyeron el papel de comisario del Comitern en el Perú.
Es que Chávez Bedoya hasta su vejez y muerte le dio a la cosa partidaria un
tratamiento casi prusiano o jesuita por el orden y disciplina que le
imponía. Él, por esos años, tenía muy clara su militancia comunista
y su filiación marxista-leninista estaba a toda prueba. Ambas cualidades
fueron adquiridas en el destierro mucho antes de la fundación, en el Perú,
de un partido con esas características.
De vuelta a su ciudad natal, Augusto Chávez Bedoya, con
remozadas ideas acerca de la organización leninista,
producto de su militancia partidaria en Chile, persuade a
Antonio, el menor de sus hermanos, de la necesidad de
organizarse en un partido obrero revolucionario. Antonio lo
contacta con Ricardo del Carpio Rosado, el hijo del
peluquero más famoso de Arequipa, Antonio del Carpio, un viejo
anarquista, admirador de Bakunín y Gonzáles Prada quien, en cada cliente que se
acercaba para "cortarse" el pelo, barba o bigote, veía un
potencial militante "libertario". Antonio del
Carpio era dueño
de la "Peluquería Maury", la más elegante y
moderna de Arequipa, ubicada en la segunda cuadra de la
calle Santo Domingo; y su hijo Ricardo era, entonces, un joven y
dinámico relojero quien mantenía sus reuniones con los artesanos
anarquistas en el local de la Peluquería de su padre.
Chávez Bedoya gana para su causa al joven relojero logrando
que este abandonara las prácticas
inorgánicas y conspirativas del anarquismo, lo convence de
la necesidad de organizar a los trabajadores, algo a lo que
se negaban los anarquistas "libertarios" y logra formar con él y
su hermano Antonio un circulo de estudios marxistas al que
uno tras otro se irían integrando el resto de jóvenes anarquistas de
la Peluquería Maury. Este grupo de muchachos que acompañaba
a "Carpio Rosado" estaba compuesto, fundamentalmente, por
peluqueros y relojeros, aunque también los seguía un
carpintero de apellido Velásquez y el herrero José Salas.
Por la misma razón, Chávez Bedoya fue relacionándose,
también, con los
intelectuales y artistas del ex "Grupo Revolución", reunidos
en la "Célula Socialista de Arequipa". Guillermo Mercado, su
portavoz, tenía más claro el panorama y solo esperaba la
confirmación de Jorge Del Prado sobre si la CSA sería
admitida en el Partido Socialista de Mariátegui.
Jorge Del Prado en "Los años cumbres de Mariátegui" dice que
el verdadero fundador del Partido Comunista y del Movimiento
Sindical en Arequipa fue Augusto Chávez Bedoya, no solo por
sus contactos con la III Internacional (Comitern) sino
porque él fue el artífice de todas las tentativas que
hubieron en Arequipa por constituir un partido marxista. Fue
él, el primero en procurar organizar a los trabajadores en
sindicatos, a los artesanos en gremios, a las mujeres en
asociaciones y a los jóvenes en clubes; pero, sobre todo,
hizo todo lo que estuvo a su alcance para darles un partido
político, organizado a la manera de los bolcheviques rusos,
con disciplina e ideología revolucionarias, basadas en
leninismo.
Herman Ugarte Chamorro, Decano por los años 60, de la
Facultad de Letras de la UNSA, se solazaba conversando
acerca de este episodio con los estudiantes afiliados al FER
(Frente estudiantil Revolucionario) o a la Juventud del
Partido Comunista (JCP) con los que mantenía coloquios en el
local del decanto en la Ciudad Universitaria. Relataba Ugarte que, el año 27 se
contactó con Jorge Del Prado y el Grupo Revolución y
participó de sus reuniones, mezcla de arte, bohemia y
política. Contaba sonriente, como anécdota, que allí
adquirió el hábito de fumar "aunque sea una tiza".
El año 29, a pesar de su juventud, Ugarte
asistió, en representación del Grupo Revolución o Célula
Socialista de Arequipa a las reuniones del Jardín Primavera
junto a Guillermo Mercado.
Recordaba que los encuentros empezaron la mañana del domingo
3 de noviembre de 1929 al que solo asistieron lo que
llamaba "los cabecillas": Augusto Chávez Bedoya, Guillermo
Mercado, Ricardo del Carpio, Teodosio Salazar y Jacinto
Liendo. Los cinco acordaron convocar para el martes 5 una
nueva junta ampliada con el propósito de ver los estatutos y
limar algunas "incompatibilidades" sobre todo con los
anarquistas. Ese día 5 terminaron todo lo relativo a la
organización partidaria y esta vez fue convocada
para el jueves 7 de noviembre una asamblea con toda la gente con el fin de "juramentar el
cargo" y conmemorar, a la vez, los 12 años del triunfo de la
revolución de los bolcheviques en Rusia. Cada uno se dio la tarea de
citar a los demás compañeros de su entorno para la tarde de
ese día.
El 7 de noviembre de 1929 se dieron cita en el Jardín
Primavera todos los camaradas. Uno a uno fueron llegando los anarquistas de
"Carpio Rosado", los intelectuales de Mercado, los artesanos
de Salazar, los tipógrafos de Liendo y los Chávez Bedoya. La
nota emotiva la puso José Domingo Montesinos quien llegó
acompañado de su hermana Adela, de solo 19 años. Ella había
aprendido unos poemas en homenaje a los trabajadores rusos y
quería declamarlos ese día. Este hecho, casi anecdótico,
nunca fue relevante porque se dijo que Adela solo llegó allí
para acompañar a su hermano.
En un ambiente reservado al interior del "Jardín" se
reunieron los cinco "cabecillas" y acordaron someter a
consideración "de los demás camaradas" los acuerdos tomados
en los días anteriores. Estos acuerdos no eran otros que la
organización de un partido revolucionario en Arequipa y dar
cuenta de los contactos de los Del Prado en Lima. Luego de
ponerse de acuerdo, los cinco pasaron a la ramada del patio
donde los esperaban los asambleístas en número no menor de
50 quienes recibieron a los cinco con un sonoro aplauso. El
informe fue presentado por Guillermo Mercado y puesto a
consideración de la asamblea. Nadie objetó punto alguno. De
consenso se acordó la formación de un partido que reuniera a
todos los revolucionarios dispersos en la ciudad los que,
emulando a los bolcheviques rusos, se propusieran no solo
"luchar por salarios justos", sino "para tomar el poder". La
aprobación fue unánime. La alegría con que se tomaron los
acuerdos fue contagiante. Todos se abrazaron a manera de
felicitación mutua. Vicente Salas dirigiéndose al dueño de
casa exclamó: "Ya pue' Salazar traete un clarito
(anisado) pa' celebrar esto". Y lo celebraron
Inmediatamente vino la velada por
los doce años de la Revolución de los Bolcheviques con
discursos de Liendo y Chávez Bedoya, poemas de Mercado y
Adela Montesinos y la interpretación de algunas canciones
por el dúo Salas(5)-Marroquín a quienes más conocían como "Los Chogray". La ceremonia
acabó con "La Internacional", cantada por los asistentes.
Esa tarde surgió el partido de los obreros,
campesinos, artesanos e intelectuales, el mismo que tendría una
orientación marxista y organización leninista. Se insistió
que la nueva agrupación debería estar compuesta y
dirigida, preferentemente, por trabajadores. Es por esta
razón que en la siguiente sesión, los "cinco cabecillas" se
convierten en "Presidium" y eligen como primer responsable político del
primer comité departamental al obrero gráfico Jacinto
Liendo.
A la flamante organización, solamente
llamaron "El Partido", en vista que Jorge Del Prado
comunicó, desde Lima, la conformidad de Mariátegui con
admitir en el "Partido Socialista", a la nueva formación
política surgida en Arequipa y a esta solo se le conocía por
"Grupo Revolución”. A las pocas semanas, “El Partido” fue
llamado extraoficialmente “Partido Comunista" tanto por la
insistencia de Augusto Chávez Bedoya en llamar las cosas por
su nombre como porque apristas y leguiístas pretendieron dar
al termino “comunista” una connotación peyorativa y
extremista. Lo cierto es que, a partir de entonces, ya se
comenzó hablar de "los comunistas" en nuestra ciuadad.
Las labores preliminares del primer comité departamental
fueron dedicadas al reclutamiento de nuevos militantes y a
la orientación ideológica hacia el marxismo leninismo.
Héctor Ballón comenta que se emitieron circulares a los
primeros organismos celulares para la formación de
fracciones en los gremios artesanales y sindicales,
aprovechando el antecedente histórico, objetivamente
demostrado, que el artesanado arequipeño fue el fundador de
los organismos de defensa de los trabajadores por el
espíritu de cuerpo que poseía.
A comienzos de 1930 el régimen leguiista vuelve a deportar a
Chile a Chávez Bedoya y él nuevamente se reintegra al PC
chileno. Esta vez militará en una célula "peruana", junto a
Jorge del Prado, José Domingo Montesinos, su hermana Adela y
el esposo de esta: Pompeyo Herrera Mejía y otros paisanos,
expatriados por el mismo motivo: "actividades comunistas".
Es bueno anotar que Adela Montesinos viajó voluntariamente a
Chile para reunirse con Herrera. Ella se incorporó a las
tareas del PC chileno, trabajando estrechamente con Volodia
Teitelboim, Marcos Chamudez -Secretario General del partido
chileno-, y con su esposa Martha Vergara. En 1933 Adela quedó
viuda, a los 23 años, regresando al Perú junto a su hermano
José Domingo, en 1937.
Constituido el partido en Arequipa, como parte de la
estructura nacional de la organización fundada por
Mariátegui, este se convirtió en el ariete de las
movilizaciones contra la dictadura de Augusto B. Leguía en
nuestra ciudad. En 1930 la convulsión política que se vivía en esa
época en Arequipa, fue tal, que sirvió de pretexto o coartada
al comandante Luis M. Sánchez Cerro para, desde aquí, pronunciarse
contra el presidente Leguía perpetrando su golpe militar. Por ello, tanto
el "Manifiesto del 22 de agosto" como los primeros
documentos del gobierno golpista fueron redactados por José
Luis Bustamante y Rivero, nada menos. En esta coyuntura
Chávez Bedoya regresa por segunda vez, clandestinamente, al
Perú en enero de 1931, llamado por el partido.
Un levantamiento popular a nivel nacional, sin precedentes, obliga a Sánchez
Cerro a dejar el poder sucediéndole, en 10 días, 4
"presidentes", entre ellos un obispo arequipeño llamado
Mariano Holguín. David Samanez Ocampo se queda con el
gobierno, culpa a los comunistas del caos existente y decide
"pacificar al país" desatando en abril del 31 una feroz
cacería contra ellos. Los comunistas en Arequipa, con Chávez
Bedoya a la cabeza, trabajan en la clandestinidad dirigiendo
el movimiento obrero y popular. A mediados de 1931 es
convocada una "Asamblea de organizaciones populares" para
analizar la situación política frente al proceso electoral
convocado para el 11 de octubre y los constantes atropellos
del gobierno contra los trabajadores y el pueblo en general.
En esta Asamblea, participaron los principales gremios y
organizaciones políticas de la ciudad. El partido estuvo
representado por Augusto Chávez Bedoya Valencia presentando
un frente con la UGA y los Ferroviarios, sin embargo, el
discurso electoral y demagógico del APRA ganó más terreno que las
exigencias del partido y sus aliados.
3. Partido para hacer la
revolución
Existe la versión de Sergio Caller
(6) que el partido
comunista fue organizado en Arequipa como una sección del
partido comunista fundado en el Cusco o el 28 de enero o el
1º de febrero de 1929 por él. Según tal conjetura este
"Partido Comunista" tenía como aspiración extender la
doctrina y acción del "Grupo Ande Comunista" del Cusco hacia
nuestra región. Esta versión no ha sido corroborada ni por
documento alguno ni por la tradición oral que se ha heredado
de los viejos dirigentes comunistas arequipeños que
sobrevivieron, hasta los años 80 del siglo pasado, como los
hermanos Chávez Bedoya, Ricardo del Carpio, o el propio
Jorge Del Prado. Guillermo Mercado, que ya no mantenía
relaciones orgánicas con el PC, nunca mencionó tal hecho;
por el contrario, él se ufanaba no solo de ser uno de los
fundadores del partido en Arequipa, sino de haber propuesto
que el partido a fundarse en nuestra ciudad debiera llamarse
"Partido Comunista de Arequipa". Con amargura contaba que su
pedido no prosperó en vista que se estaba esperando el
resultado de las conversaciones de Jorge Del Prado con
Mariátegui. Mercado siempre fue muy respetado por todos los
sectores políticos de la localidad, de izquierda a derecha.
Los comunistas arequipeños siempre lo consideraron como uno
de los fundadores de su partido. Fue poeta y como prosista
de fina pluma escribió para muchos medios, no habiendo jamás
mencionado tal episodio aunque se diga lo contrario
Lo real es que el Comité Departamental de Arequipa del
Partido Comunista, no fue sección de ninguna otra
organización, sino parte consustancial del partido fundado
por Mariátegui y así comenzó a trabajar vehementemente, en
sus años aurorales, en coordinación con esa organización. Se
propuso, como meta, una política de crecimiento orgánico
para atraer a su causa nuevos sectores y nuevos militantes,
lo mismo se preocupó, no solo por conquistar el grueso del
proletariado fabril de las pocas industrias que por esos
años se iban estableciendo en nuestro departamento como
curtiembres y fabricas de tejidos, sino que se preocupó,
también, por estrechar cada vez más sus vínculos con
intelectuales progresistas de la localidad entre los que
destacan Jorge Núñez Valdivia (quien se convierte en factor
determinante -según Ballón- para que sus hermanos Carlos y
Manuel Segundo, profesores universitarios, abracen la causa
del marxismo).
Lo mismo sucede con Vicente y Julio Mendoza Díaz, Humberto
Traversa, Carlos Oquendo y Amat, los Hermanos Rodríguez
Olcay, Teodoro Núñez Ureta, Alicia del Prado, Humberto Núñez
Borja, César Guardia Mayorga, César Atahualpa Rodríguez,
Teodoro Azpilicueta, Herman Ugarte, Dámaso Gonzáles y otros,
que serían "reclutados" por el comité departamental para
militar activamente en el partido. De esta manera se fueron
conformando comisiones encargadas de asesorar al Buró
Sindical para la capacitación de los trabajadores. Se formó,
también, una comisión para reclutar militantes campesinos y
otra para "captar" estudiantes y catedráticos
universitarios. Humberto Núñez Borja hizo ese trabajo lo
mismo que procuraba convencer a sus colegas de la
Universidad de San Agustín y del Colegio de la Independencia
para militar en el PC.
La fundación de Partido Comunista en Arequipa fue
determinante para la organización del movimiento sindical y
su posterior desarrollo en nuestra ciudad pues, las
condiciones objetivas se hicieron factibles con el paso de
la organización artesanal, casi anarquista, al sindicato
organizado. La presencia cada vez más activa del partido en
la clase obrera y el desarrollo de las fuerzas productivas
hicieron que en nuestra ciudad los sindicatos de insipiente
desarrollo en número y organización, duplicaran su actividad
convirtiéndose en valiosos instrumentos para que los
trabajadores comenzaran a luchar por defender con mayor
capacidad, convencimiento y sobre todo organización, sus
intereses económicos, mejorar las condiciones de vida y
trabajo; y, para obtener mayores remuneraciones y reducir la
jornada laboral.
Pero, a partir de este momento, la clase obrera y el
conjunto de los trabajadores en Arequipa vieron, del mismo
modo, la posibilidad de llegar al poder a través de una
organización política vertebrada a nivel nacional, que no
era otra que el partido fundado por Mariátegui en 1928 junto
con la Confederación General de Trabajadores del Perú
(CGTP). La decisiva influencia del pensamiento y acción de
José Carlos aglutinó, definitivamente, a los intelectuales
de avanzada de la localidad, incrementándose un mayor
desarrollo del conocimiento y la cultura en favor de la
causa de los trabajadores.
Este nuevo tipo de lucha -para Héctor Ballón- permitiría
incorporar al movimiento a las mas amplias capas de los
obreros, educándoles para elevar su conciencia de clase y
sirviendo de necesaria escuela para la luchas contra el
capitalismo. Por esta razón los comunistas arequipeños nunca
perdieron de vista la lucha económica, proponiéndose
convertir el sentimiento de irritación y descontento en
"conciencia de clase" pues ella, por definición, es la
comprensión por los obreros de que el único medio que tienen
para mejorar su situación y emanciparse de la tiranía del
capital es luchando contra la clase que los oprime: la clase
de los capitalistas.
Otro factor considerado en la formación del partido en
Arequipa fue la influencia ejercida por la Revolución Rusa
de 1917. Esta significó, no solo el triunfo de los
trabajadores en aquel lejano e inmenso país sino el
establecimiento de una nueva etapa en la historia que
acabaría con la explotación del hombre por el hombre. A
partir de la Revolución de Octubre las masas de trabajadores
en nuestra ciudad no estarían más dispuestas a seguir
cumpliendo el papel de segundonas, sino que, en adelante,
pelearían por ser la clase dirigente de la revolución, la
que debiera transformar la sociedad. Y no se corrieron.
Finalmente, en el transcurso de varias reuniones de su Buró
Sindical, el PC acordó la fundación de la Federación Obrera
Local en coordinación con los sindicatos existentes,
teniendo como principal base a la combativa Unión Gráfica de
Arequipa integrada en su mayoría por miembros del partido.
La UGA fue fundada por trabajadores del arte gráfico y
comunistas, se incorporó masivamente al trabajo partidario,
convirtiéndose en la piedra angular de la consolidación del
PC en esta parte del país. Con el transcurrir del tiempo y la
influencia mundial del socialismo, la Unión Grafica fue
convertida por los hermanos Acosta Salas (Jorge, Luis y
Raúl) por los años 40 en un bastión de la lucha proletaria
por las tareas de agitación y propaganda que impulsaban
desde allí, imprimiendo folletos y octavillas contra el
sistema y el gobierno. Para los comunistas arequipeños la
UGA es emblemática pues dio al partido dos secretarios
generales del PC: Jorge y Raúl Acosta Salas.
La Federación Obrera Local fue el germen que daría origen a
la futura Federación Departamental de Trabajadores de
Arequipa, la legendaria FDTA, que fue fruto de la segunda
generación de cuadros comunistas como los hermanos Jorge,
Luis y Raúl Acosta Salas, Augusto (el Pato) Salazar, Juan
Casapía, Guillermo Torreblanca, Juan Miranda, Gustavo
Espinoza Rosales, Adela Montesinos, Simón Herrera (viajó a
radicar al Cusco), Augusto Salas, Raúl Lozada Daza, Moisés
Butrón y sus hijas Elena y Teresa, los hermanos Víctor y "el
chivo" Arturo Salas Rodríguez, Eloy Tamayo, Enrique Zapater,
Carlos de la Riva, Pablo Alarcón, Víctor Medina Jáuregui,
Luzmila Rivera, Enrique Paz, Bernardo Linares Fajardo,
Eduardo Flores y Juan Cuentas Zavala. Como también de
Ernesto y Gustavo Gorriti y Artemio Corrales en Camaná, Adán
Villegas en Islay y Jesús Quispe Begazo en Caylloma. Todos
ellos, más el concurso de otros camaradas, contribuyeron a
la consolidación del PC en Arequipa en las difíciles décadas
del 40 y 50 del siglo pasado. Pero este es otro tema.
NOTAS
(1)
Centro Social
Obrero, fundado el 22 de julio de 1905, la Cooperativa Obrera
de Caja de Ahorro fundada el 1º de mayo de 1912, la Sociedad
Obrera de Socorros Mutuos en el Huaico fundada el 20 de setiembre de 1917,
la
Sociedad Mutua de Peluqueros fundada el 29 de febrero de
1919, la Federación de Zapateros y Socorros Mutuos fundada
en 1919, la Sociedad Unión de Sastres fundada el 18 de setiembre de 1918,
la Coalición Obrera de los Barrios y Socorros Mutuos fundada
el 12 de diciembre de 1918, la Sociedad Gremial de Panaderos en 1925,
así como la Sociedad de Trabajadores del ramo de la
Construcción en 1925, la Sociedad Unión de Choferes de
Arequipa fundada el 18 de setiembre de 1919, la
Confederación Obrero Ferrocarrilera del Sur fundada el 3 de
noviembre de 1919, la Confederación de Empleados en
Ferrocarriles fundada el 29 de enero de 1924, la Asamblea de
las Sociedades Obreras de Arequipa fundada el 13 de abril de
1924, la Confederación de Tranviarios y Electricistas de
Arequipa fundada el 8 de noviembre de 1924, la Federación
Local de Sociedades Obreras de Arequipa fundada en el año de
1925, la Federación de Intelectuales Artistas y trabajadores
fundada el 30 de noviembre de 1926 y la Federación de
Empleados de Comercio y la Industria (FECIA) fundada el 28 de setiembre
de 1926.
La
fundación del Partido Comunista en Arequipa.
(2)
Marinera de Jorge
Huirse
Montonero
arequipeño
Aura
quia'cabó la guerra
Guarda tu
viejo uniforme
Galonado
con heridas
Haz luchado
en bandoleras
por tu
divisa y caudillo
pero es
preciso quia'hora
retornes a
tu morena
(3)
Héctor
Ballón habla de la participación del mecánico Vicente Salas, Vicente Núñez,
Factor Lama, César Llamas, Francisco Arellano Delgado,
Isaías Valdivia Fernández, Patrón Vega, Antonio la Hoz, José
Ballón, y de Manuel Aguilar. Este hecho también lo consigna
el Boletín (09) del Comité Local de Miraflores del PCP
(Arequipa 1980) agregando la participación, en ese pleno,
de José Salas. Por su parte Herman Ugarte daba cuenta de su
asistencia a esas varias reuniones junto a José Domingo
Montesinos y su hermana Adela.
(4)
Ricardo del Carpio Rosado más conocido como "Carpio Rosado"
o el camarada Mercado, Antonio
Chávez Bedoya, Juan Casapía, Ortzí Lobón, Edmundo Paredes y Carlos Rivera
militaron en la Célula "Jacinto Liendo" del Comité Local de
Miraflores del PCP (CR Arequipa). Este Comité tuvo una
activísima
labor
partidaria entre los años 80 -90 llegando a disputarle
poderío al Comité Regional de Arequipa. El responsable
político fue Ródano Salas Paredes, hijo de José Salas, uno
de los fundadores del Partido. El CL tenía local propio en
la calle Villafuerte y el control de 10 células en el
distrito de Miraflores. Publicaba "El Boletín" de
prensa mensual un periódico
mimeografiado que llegó al número 25 en 10 años. Organizó en
varias oportunidades el "Festival del Libro Soviético" con
auspicio de la Filial de Arequipa de la Asociación Cultural
Peruano Soviética. con cuyos ingresos se
cubrían los gastos que demandaba sostener la organización.
(5)
Padre de
Víctor y Arturo Salas Rodríguez
(6)
(Existe)...
la versión de Julio Enrique Torres, quien viajo a Arequipa y
fundó el Comité Departamental del Partido Comunista de
Arequipa. Como una sección del Cusco, cuya secretaria
general ejerció hasta la llegada de Ravines. Dentro de esta
concepción está, igualmente, la extensión del movimiento
comunista a las provincias del departamento del Cusco en las
que se constituyeron grupos ´´ (Cuadros, pag. 144). Julio
Gutiérrez, quien ya nos relato la historia de la elaboración
y aprobación de los doce principios básicos de la fundación
del Partido Comunista del Cusco, dice: “Por desgracia, el
original de este documento clave se ha perdido, quizá
definitivamente. Para salvarlo de las batidas policiales
contra los comunistas que inauguró el gobierno fascista de
Sánchez Cerro, el autor y Alfonso escondimos el original
bajo la empapeladura de un desván en la casa de Mangeslsdorf.
Parece que esa pieza se destruyó en el terremoto de 1950, y
el precioso documento desapareció. Pero, copia del mismo
quizás quede en los archivos del Comité Regional de
Arequipa, porque fue enviado a los camaradas de esa ciudad
por Sergio Caller, según su propia referencia en la carta
que, el 25 de octubre, escribió a Guillermo Mercado” (pag.
70)
http://www.pcperuano.com/index.sergio-caller
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