PORTADA

La historia de cómo se fundó en Arequipa el Partido Comunista

La redacción

En Construcción

 

1. Los comienzos

 

Antes de la fundación oficial del Partido Comunista en Arequipa, los trabajadores de la Ciudad Blanca se habían organizado en diferentes centrales de acuerdo a su pensamiento político o según el rol que ocupaban en el proceso de producción o rama del trabajo independiente. Así, a comienzos del siglo XX, los trabajadores de nuestro departamento se encontraban agrupados en diferentes gremios de obreros o de artesanos según sea el caso. Héctor Ballón, un viejo militante del PC, quien por muchos años fue profesor y director de la Escuela de Sociología de la Universidad Nacional de San Agustín UNSA nos da una relación casi completa de estos gremios en su libro Cien años de vida Política de Arequipa 1890–1990. De acuerdo al estudio de Ballón estos "organismos de defensa de la clase obrera" como el los llama, se les puede clasificar en centros, sociedades o cooperativas obreras, gremios de artesanos, de trabajadores independientes (Choferes), de empleados e intelectuales (1)

Aunque Ballón nos habla de la existencia en Arequipa, en 1925, de un grupo "de avanzada" denominado "Los Bolcheviques", no existe documentación referencial al respecto. Lo que si sucede con el "Grupo Revolución", un grupo -a decir de Jorge Del Prado- con ideas no muy claras, pero con decidida vocación revolucionaria conformado, fundamentalmente, por poetas y artistas plásticos, decididos a ser portadores de un mensaje social justiciero, identificado con los trabajadores. El Grupo Revolución ya existía desde 1927 y destacaba la figura del pintor Jorge Del Prado, pero lo integraban, también, Guillermo Mercado, Raúl Medina Osorio, Eleazar Bustamante, Manuel Mansilla, Enrique Rodríguez Escobedo, Manuel Alzamora y Carlos Castillo. La actividad del Grupo Revolución era más "romántica y rudimentaria", pero Del Prado le impregnó de "ideología revolucionaria" más cercana al socialismo científico que al anarquismo de Manuel Gonzáles Prada o al "liberalismo de izquierda" de Mariano Lino Urquieta.

Los hermanos de Jorge Del Prado (Blanca y Julio) residentes en Lima, habían propiciado un acercamiento epistolar entre el Grupo Revolución y Mariátegui, quien ya polemizaba con Haya de la Torre sobre si en el Perú se necesitaba un partido de clase o un frente policlasista y si el imperialismo era la primera o la etapa superior del capitalismo. Mariátegui sostuvo la tesis del partido de clase, más concretamente "de la clase obrera", consecuente con ello funda la CGTP. En cuanto a la caracterización del imperialismo, Mariátegui asume la tesis leninista de que este es la etapa superior del capitalismo, tesis que, además, defendían el Partido de los bolcheviques rusos y la III Internacional.

La intermediación de Armando Rivera, maestro primario en ejercicio, propietario de la librería Simiente, distribuidora de las publicaciones que enviaba de Lima la editorial "Minerva", entre ellas Amauta y Labor, logró el contacto y la comunicación del "GR" con el Amauta a comienzos de 1928. Los contactos de los Del Prado con Mariategui determinó que algunos integrantes del Grupo "Revolución" se negaran a participar en "un proyecto comunista" debido a la radicalización de José Carlos en defensa del marxismo. Instigados por un tal Rómulo Meneses, yerno del prospero industrial limeño Manuel Vinelli, algunos abandonaron el Grupo Revolución para conformar la "Célula Aprista de Arequipa". Meneses, por las vinculaciones de su suegro (que fue ministro primero de José Pardo y después de Sánchez Cerro) viajó a Alemania a comienzos de la década del 20 habiéndose entusiasmado, en Berlín, con la prédica "latinoamericanista" de Haya de la Torre. A su regreso al Perú fue destacado por la dirigencia nacional del APRA para dirigir en Arequipa una escuela de cuadros partidaria a la que llamaban, como en todo el Perú, "Universidad Popular Gonzáles Prada".

Producida la discordia, Del Prado junto a sus mas cercanos colaboradores fundaron la "Célula Socialista de Arequipa" contrapuesta a la "Célula Aprista" formada por Meneses. La primera tarea de la "Célula Socialista de Arequipa" fue enviar a Jorge Del Prado a Lima para contactar con los organizadores del partido marxista que proponía Mariátegui y donde activaban sus hermanos Blanca y Julio.

Fue en el Jardín Primavera de la calle San Pedro donde se reunieron, por primera vez, para organizarse en partido político, Teodosio Salazar, Jacinto Liendo, Augusto Chávez Bedoya, Ricardo del Carpio y Guillermo Mercado. (2) Fueron cuatro las reuniones preliminares habidas en este lugar las que dieron como resultado la formación del PC en Arequipa. Salazar era un mecánico-cerrajero, Liendo era tipógrafo, su trabajo era artesanal y consistía en la impresión de invitaciones a misa en "estampitas" o "capillos" de bautizo o confirmación, recuerdos de Primera Comunión, premios, diplomas y algunos cancioneros. Chávez Bedoya era el intelectual, Ricardo del Carpio relojero y Guillermo Mercado literato y poeta.

 

El partido comunista, en la Ciudad Blanca, se formó recogiendo las experiencias revolucionarias de sus antepasados y como una invariable continuidad de las tradiciones populares de nuestro pueblo, desde los tiempos de Javier Sánchez y Benito Bonifaz, artesano el primero y poeta el segundo que en 1858 defendieron la ciudad del asedio del Presidente Castilla con una columna de milicianos llamada “Columna de los Inmortales" compuesta por artesanos. Bonifaz murió en el Fuerte Malakoff y Sánchez en el Sebastopol junto con los defensores y Castilla no logró entrar. En represalia el mandatario “borró” a Arequipa de la geografía y la historia, quitándole el rango de ciudad capital del departamento.

 

El Partido Comunista nació como continuador de esa tradición popular y revolucionaria y como el más tenaz defensor de los intereses del pueblo de Arequipa; pero, también, se fundó como el partido de la clase obrera, como su vanguardia organizada.

 

Héctor Ballón considera posible que el embrión del cual surgió aquí el partido comunista lo constituyó el "Grupo Ácrata" integrado por artesanos, obreros e intelectuales de clara orientación anarquista. Pero...


 3. Augusto Chávez Bedoya y Valencia


Ricardo del Carpio (4), afirmaba que el gran animador de las reuniones del Jardín Primavera fue Augusto Chávez Bedoya quien, desde 1927, venía difundiendo en determinados círculos la obra de José Carlos Mariátegui, habiéndose vinculado, para ello, con el profesor primario Armando Rivera. Don Ricardo narró a Ortzí Lobón (Boletín 09) que Chávez Bedoya, junto a Guillermo Mercado y los hermanos Liendo, fueron los grandes promotores del cónclave del Jardín Primavera en el que también participaron José Domingo Montesinos y Herman Ugarte Chamorro.

Augusto Chávez Bedoya y José Domingo Montesinos, pertenecieron a familias "aristocráticas" burguesas y terratenientes, antiguas y acomodadas. A esta clase social también pertenecieron las familias de Jorge del Prado y de Ugarte Chamorro. Dada su posición económica ellos pudieron tener acceso a literatura marxista por eso, tempranamente, conocieron los escritos de Marx y Lenin y se dedicaron a difundirlos, hecho que les causó más de una contrariedad y amargura por las detenciones y destierros que sufrieron por este motivo, sobre todo los dos primeros.


La familia de José Domingo Montesinos estaba compuesta por 13 miembros. Once hermanos sobrevivieron de un total de 19. Todos tuvieron posiciones avanzadas e ideas progresistas, unos más que otros, siendo José Domingo y Adela los que más participaron de las actividades del partido comunista. Augusto Chávez Bedoya tenía dos hermanos: José y Antonio. Su padre poseía un fundo en Cocachacra que daba al hogar determinada estabilidad económica. Pese a ello, toda la familia tenía ideas "progresistas" para su época. El padre de los Chávez Bedoya fue un liberal de izquierda y por ello fue confinado a al Isla de San Lorenzo, lo mismo que sus hijos José y Augusto. José se confesó anarquista desde muy joven y murió como tal, Antonio era solo un joven "izquierdista" al que los problemas políticos no le causaban mayor preocupación. Fue Augusto quien, por sus ideas y por defender a los trabajadores, abandonó fortuna y familia para vivir, a salto de mata, siendo, por su actividades partidarias, desterrado a Bolivia y a Chile hasta en dos oportunidades.

A mediados de 1927, Chávez Bedoya viajó a Bolivia a lomo de mula perseguido por la policía de Leguía. En La Paz contactó con Manuel Cerpa, un desterrado arequipeño, responsable de la "Célula Aprista de Bolivia" y lo convenció para que abandonara el partido de Haya de la Torre y a participar de las reuniones de la fracción boliviana del partido marxista que Mariátegui estaba estructurando en Lima. Y así fue. Cerpa deja la Célula Aprista, junto con buena parte de sus compañeros, y con Chávez Bedoya organizan un "Círculo de estudios marxistas". De Bolivia es nuevamente expulsado "por actividades antibolivianas". Se dirige a Santiago donde toma contacto con el Buró Sudamericano de la III Internacional, milita en el partido comunista chileno, trabajando con Elías Lafferte y Luis Emilio Recabarren hasta mediados de 1929.

Ese año el Comitern decide su regreso al Perú. Desde la ocupada provincia de Arica lo ingresa a Tacna, clandestinamente,  como si se tratara de un "plebiscitario" que retorna a su patria después de la anexión definitiva de la provincia del sur por el Estado chileno. Por esta razón y otras, muchos le atribuyeron el papel de comisario del Comitern en el Perú. Es que Chávez Bedoya hasta su vejez y muerte le dio a la cosa partidaria un tratamiento casi prusiano o jesuita por el orden y disciplina que le imponía. Él, por esos años, tenía muy clara su militancia comunista y su filiación marxista-leninista estaba a toda prueba. Ambas cualidades fueron adquiridas en el destierro mucho antes de la fundación, en el Perú, de un partido con esas características.

De vuelta a su ciudad natal, Augusto Chávez Bedoya, con remozadas ideas acerca de la organización leninista, producto de su militancia partidaria en Chile, persuade a Antonio, el menor de sus hermanos, de la necesidad de organizarse en un partido obrero revolucionario. Antonio lo contacta con Ricardo del Carpio Rosado, el hijo del peluquero más famoso de Arequipa, Antonio del Carpio, un viejo anarquista, admirador de Bakunín y Gonzáles Prada quien, en cada cliente que se acercaba para "cortarse" el pelo, barba o bigote, veía un potencial militante "libertario". Antonio del Carpio era dueño de la "Peluquería Maury", la más elegante y moderna de Arequipa, ubicada en la segunda cuadra de la calle Santo Domingo; y su hijo Ricardo era, entonces, un joven y dinámico relojero quien mantenía sus reuniones con los artesanos anarquistas en el local de la Peluquería de su padre.


Chávez Bedoya gana para su causa al joven relojero logrando que este abandonara las prácticas inorgánicas y conspirativas del anarquismo, lo convence de la necesidad de organizar a los trabajadores, algo a lo que se negaban los anarquistas "libertarios" y logra formar con él y su hermano Antonio un circulo de estudios marxistas al que uno tras otro se irían integrando el resto de jóvenes anarquistas de la Peluquería Maury. Este grupo de muchachos que acompañaba a "Carpio Rosado" estaba compuesto, fundamentalmente, por peluqueros y relojeros, aunque también los seguía un carpintero de apellido Velásquez y el herrero José Salas. Por la misma razón, Chávez Bedoya fue relacionándose, también, con los intelectuales y artistas del ex "Grupo Revolución", reunidos en la "Célula Socialista de Arequipa". Guillermo Mercado, su portavoz, tenía más claro el panorama y solo esperaba la confirmación de Jorge Del Prado sobre si la CSA sería admitida en el Partido Socialista de Mariátegui.

Jorge Del Prado en "Los años cumbres de Mariátegui" dice que el verdadero fundador del Partido Comunista y del Movimiento Sindical en Arequipa fue Augusto Chávez Bedoya, no solo por sus contactos con la III Internacional (Comitern) sino porque él fue el artífice de todas las tentativas que hubieron en Arequipa por constituir un partido marxista. Fue él, el primero en procurar organizar a los trabajadores en sindicatos, a los artesanos en gremios, a las mujeres en asociaciones y a los jóvenes en clubes; pero, sobre todo, hizo todo lo que estuvo a su alcance para darles un partido político, organizado a la manera de los bolcheviques rusos, con disciplina e ideología revolucionarias, basadas en leninismo.

Herman Ugarte Chamorro, Decano por los años 60, de la Facultad de Letras de la UNSA, se solazaba conversando acerca de este episodio con los estudiantes afiliados al FER (Frente estudiantil Revolucionario) o a la Juventud del Partido Comunista (JCP) con los que mantenía coloquios en el local del decanto en la Ciudad Universitaria. Relataba Ugarte que, el año 27 se contactó con Jorge Del Prado y el Grupo Revolución y participó de sus reuniones, mezcla de arte, bohemia y política. Contaba sonriente, como anécdota, que allí adquirió el hábito de fumar "aunque sea una tiza".

 

El año 29, a pesar de su juventud, Ugarte asistió, en representación del Grupo Revolución o Célula Socialista de Arequipa a las reuniones del Jardín Primavera junto a Guillermo Mercado. Recordaba que los encuentros empezaron la mañana del domingo 3 de noviembre de 1929 al que solo asistieron lo que llamaba "los cabecillas": Augusto Chávez Bedoya, Guillermo Mercado, Ricardo del Carpio, Teodosio Salazar y Jacinto Liendo. Los cinco acordaron convocar para el martes 5 una nueva junta ampliada con el propósito de ver los estatutos y limar algunas "incompatibilidades" sobre todo con los anarquistas. Ese día 5 terminaron todo lo relativo a la organización partidaria y esta vez fue convocada para el jueves 7 de noviembre una asamblea con toda la gente con el fin de "juramentar el cargo" y conmemorar, a la vez, los 12 años del triunfo de la revolución de los bolcheviques en Rusia. Cada uno se dio la tarea de citar a los demás compañeros de su entorno para la tarde de ese día.

El 7 de noviembre de 1929 se dieron cita en el Jardín Primavera todos los camaradas. Uno a uno fueron llegando los anarquistas de "Carpio Rosado", los intelectuales de Mercado, los artesanos de Salazar, los tipógrafos de Liendo y los Chávez Bedoya. La nota emotiva la puso José Domingo Montesinos quien llegó acompañado de su hermana Adela, de solo 19 años. Ella había aprendido unos poemas en homenaje a los trabajadores rusos y quería declamarlos ese día. Este hecho, casi anecdótico, nunca fue relevante porque se dijo que Adela solo llegó allí para acompañar a su hermano.

En un ambiente reservado al interior del "Jardín" se reunieron los cinco "cabecillas" y acordaron someter a consideración "de los demás camaradas" los acuerdos tomados en los días anteriores. Estos acuerdos no eran otros que la organización de un partido revolucionario en Arequipa y dar cuenta de los contactos de los Del Prado en Lima. Luego de ponerse de acuerdo, los cinco pasaron a la ramada del patio donde los esperaban los asambleístas en número no menor de 50 quienes recibieron a los cinco con un sonoro aplauso. El informe fue presentado por Guillermo Mercado y puesto a consideración de la asamblea. Nadie objetó punto alguno. De consenso se acordó la formación de un partido que reuniera a todos los revolucionarios dispersos en la ciudad los que, emulando a los bolcheviques rusos, se propusieran no solo "luchar por salarios justos", sino "para tomar el poder". La aprobación fue unánime. La alegría con que se tomaron los acuerdos fue contagiante. Todos se abrazaron a manera de felicitación mutua. Vicente Salas dirigiéndose al dueño de casa exclamó: "Ya pue' Salazar traete un clarito (anisado) pa' celebrar esto". Y lo celebraron

 

Inmediatamente vino la velada por los doce años de la Revolución de los Bolcheviques con discursos de Liendo y Chávez Bedoya, poemas de Mercado y Adela Montesinos y la interpretación de algunas canciones por el dúo Salas(5)-Marroquín a quienes más conocían como "Los Chogray". La ceremonia acabó con "La Internacional", cantada por los asistentes.

Esa tarde surgió el partido  de los obreros, campesinos, artesanos e intelectuales, el mismo que tendría una orientación marxista y organización leninista. Se insistió que la nueva agrupación debería estar compuesta y dirigida, preferentemente, por trabajadores. Es por esta razón que en la siguiente sesión, los "cinco cabecillas" se convierten en "Presidium" y eligen como primer responsable político del primer comité departamental al obrero gráfico Jacinto Liendo.

 

A la flamante organización, solamente llamaron "El Partido", en vista que Jorge Del Prado comunicó, desde Lima, la conformidad de Mariátegui con admitir en el "Partido Socialista", a la nueva formación política surgida en Arequipa y a esta solo se le conocía por "Grupo Revolución”. A las pocas semanas, “El Partido” fue llamado extraoficialmente “Partido Comunista" tanto por la insistencia de Augusto Chávez Bedoya en llamar las cosas por su nombre como porque apristas y leguiístas pretendieron dar al termino “comunista” una connotación peyorativa y extremista. Lo cierto es que, a partir de entonces, ya se comenzó hablar de "los comunistas" en nuestra ciuadad.

Las labores preliminares del primer comité departamental fueron dedicadas al reclutamiento de nuevos militantes y a la orientación ideológica hacia el marxismo leninismo. Héctor Ballón comenta que se emitieron circulares a los primeros organismos celulares para la formación de fracciones en los gremios artesanales y sindicales, aprovechando el antecedente histórico, objetivamente demostrado, que el artesanado arequipeño fue el fundador de los organismos de defensa de los trabajadores por el espíritu de cuerpo que poseía.

A comienzos de 1930 el régimen leguiista vuelve a deportar a Chile a Chávez Bedoya y él nuevamente se reintegra al PC chileno. Esta vez militará en una célula "peruana", junto a Jorge del Prado, José Domingo Montesinos, su hermana Adela y el esposo de esta: Pompeyo Herrera Mejía y otros paisanos, expatriados por el mismo motivo: "actividades comunistas". Es bueno anotar que Adela Montesinos viajó voluntariamente a Chile para reunirse con Herrera. Ella se incorporó a las tareas del PC chileno, trabajando estrechamente con Volodia Teitelboim, Marcos Chamudez -Secretario General del partido chileno-, y con su esposa Martha Vergara. En 1933 Adela quedó viuda, a los 23 años, regresando al Perú junto a su hermano José Domingo, en 1937.

Constituido el partido en Arequipa, como parte de la estructura nacional de la organización fundada por Mariátegui, este se convirtió en el ariete de las movilizaciones contra la dictadura de Augusto B. Leguía en nuestra ciudad. En 1930 la convulsión política que se vivía en esa época en Arequipa, fue tal, que sirvió de pretexto o coartada al comandante Luis M. Sánchez Cerro para, desde aquí, pronunciarse contra el presidente Leguía perpetrando su golpe militar. Por ello, tanto el "Manifiesto del 22 de agosto" como los primeros documentos del gobierno golpista fueron redactados por José Luis Bustamante y Rivero, nada menos. En esta coyuntura Chávez Bedoya regresa por segunda vez, clandestinamente, al Perú en enero de 1931, llamado por el partido.

Un levantamiento popular a nivel nacional, sin precedentes, obliga a Sánchez Cerro a dejar el poder sucediéndole, en 10 días, 4 "presidentes", entre ellos un obispo arequipeño llamado Mariano Holguín. David Samanez Ocampo se queda con el gobierno, culpa a los comunistas del caos existente y decide "pacificar al país" desatando en abril del 31 una feroz cacería contra ellos. Los comunistas en Arequipa, con Chávez Bedoya a la cabeza, trabajan en la clandestinidad dirigiendo el movimiento obrero y popular. A mediados de 1931 es convocada una "Asamblea de organizaciones populares" para analizar la situación política frente al proceso electoral convocado para el 11 de octubre y los constantes atropellos del gobierno contra los trabajadores y el pueblo en general. En esta Asamblea, participaron los principales gremios y organizaciones políticas de la ciudad. El partido estuvo representado por Augusto Chávez Bedoya Valencia presentando un frente con la UGA y los Ferroviarios, sin embargo, el discurso electoral y demagógico del APRA ganó más terreno que las exigencias del partido y sus aliados.
 

3. Partido para hacer la revolución

 

Existe la versión de Sergio Caller (6) que el partido comunista fue organizado en Arequipa como una sección del partido comunista fundado en el Cusco o el 28 de enero o el 1º de febrero de 1929 por él. Según tal conjetura este "Partido Comunista" tenía como aspiración extender la doctrina y acción del "Grupo Ande Comunista" del Cusco hacia nuestra región. Esta versión no ha sido corroborada ni por documento alguno ni por la tradición oral que se ha heredado de los viejos dirigentes comunistas arequipeños que sobrevivieron, hasta los años 80 del siglo pasado, como los hermanos Chávez Bedoya, Ricardo del Carpio, o el propio Jorge Del Prado. Guillermo Mercado, que ya no mantenía relaciones orgánicas con el PC, nunca mencionó tal hecho; por el contrario, él se ufanaba no solo de ser uno de los fundadores del partido en Arequipa, sino de haber propuesto que el partido a fundarse en nuestra ciudad debiera llamarse "Partido Comunista de Arequipa". Con amargura contaba que su pedido no prosperó en vista que se estaba esperando el resultado de las conversaciones de Jorge Del Prado con Mariátegui. Mercado siempre fue muy respetado por todos los sectores políticos de la localidad, de izquierda a derecha. Los comunistas arequipeños siempre lo consideraron como uno de los fundadores de su partido. Fue poeta y como prosista de fina pluma escribió para muchos medios, no habiendo jamás mencionado tal episodio aunque se diga lo contrario

Lo real es que el Comité Departamental de Arequipa del Partido Comunista, no fue sección de ninguna otra organización, sino parte consustancial del partido fundado por Mariátegui y así comenzó a trabajar vehementemente, en sus años aurorales, en coordinación con esa organización. Se propuso, como meta, una política de crecimiento orgánico para atraer a su causa nuevos sectores y nuevos militantes, lo mismo se preocupó, no solo por conquistar el grueso del proletariado fabril de las pocas industrias que por esos años se iban estableciendo en nuestro departamento como curtiembres y fabricas de tejidos, sino que se preocupó, también, por estrechar cada vez más sus vínculos con intelectuales progresistas de la localidad entre los que destacan Jorge Núñez Valdivia (quien se convierte en factor determinante -según Ballón- para que sus hermanos Carlos y Manuel Segundo, profesores universitarios, abracen la causa del marxismo).

Lo mismo sucede con Vicente y Julio Mendoza Díaz, Humberto Traversa, Carlos Oquendo y Amat, los Hermanos Rodríguez Olcay, Teodoro Núñez Ureta, Alicia del Prado, Humberto Núñez Borja, César Guardia Mayorga, César Atahualpa Rodríguez, Teodoro Azpilicueta, Herman Ugarte, Dámaso Gonzáles y otros, que serían "reclutados" por el comité departamental para militar activamente en el partido. De esta manera se fueron conformando comisiones encargadas de asesorar al Buró Sindical para la capacitación de los trabajadores. Se formó, también, una comisión para reclutar militantes campesinos y otra para "captar" estudiantes y catedráticos universitarios. Humberto Núñez Borja hizo ese trabajo lo mismo que procuraba convencer a sus colegas de la Universidad de San Agustín y del Colegio de la Independencia para militar en el PC.

La fundación de Partido Comunista en Arequipa fue determinante para la organización del movimiento sindical y su posterior desarrollo en nuestra ciudad pues, las condiciones objetivas se hicieron factibles con el paso de la organización artesanal, casi anarquista, al sindicato organizado. La presencia cada vez más activa del partido en la clase obrera y el desarrollo de las fuerzas productivas hicieron que en nuestra ciudad los sindicatos de insipiente desarrollo en número y organización, duplicaran su actividad convirtiéndose en valiosos instrumentos para que los trabajadores comenzaran a luchar por defender con mayor capacidad, convencimiento y sobre todo organización, sus intereses económicos, mejorar las condiciones de vida y trabajo; y, para obtener mayores remuneraciones y reducir la jornada laboral.

Pero, a partir de este momento, la clase obrera y el conjunto de los trabajadores en Arequipa vieron, del mismo modo, la posibilidad de llegar al poder a través de una organización política vertebrada a nivel nacional, que no era otra que el partido fundado por Mariátegui en 1928 junto con la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP). La decisiva influencia del pensamiento y acción de José Carlos aglutinó, definitivamente, a los intelectuales de avanzada de la localidad, incrementándose un mayor desarrollo del conocimiento y la cultura en favor de la causa de los trabajadores.

Este nuevo tipo de lucha -para Héctor Ballón- permitiría incorporar al movimiento a las mas amplias capas de los obreros, educándoles para elevar su conciencia de clase y sirviendo de necesaria escuela para la luchas contra el capitalismo. Por esta razón los comunistas arequipeños nunca perdieron de vista la lucha económica, proponiéndose convertir el sentimiento de irritación y descontento en "conciencia de clase" pues ella, por definición, es la comprensión por los obreros de que el único medio que tienen para mejorar su situación y emanciparse de la tiranía del capital es luchando contra la clase que los oprime: la clase de los capitalistas.

Otro factor considerado en la formación del partido en Arequipa fue la influencia ejercida por la Revolución Rusa de 1917. Esta significó, no solo el triunfo de los trabajadores en aquel lejano e inmenso país sino el establecimiento de una nueva etapa en la historia que acabaría con la explotación del hombre por el hombre. A partir de la Revolución de Octubre las masas de trabajadores en nuestra ciudad no estarían más dispuestas a seguir cumpliendo el papel de segundonas, sino que, en adelante, pelearían por ser la clase dirigente de la revolución, la que debiera transformar la sociedad. Y no se corrieron.

Finalmente, en el transcurso de varias reuniones de su Buró Sindical, el PC acordó la fundación de la Federación Obrera Local en coordinación con los sindicatos existentes, teniendo como principal base a la combativa Unión Gráfica de Arequipa integrada en su mayoría por miembros del partido. La UGA fue fundada por trabajadores del arte gráfico y comunistas, se incorporó masivamente al trabajo partidario, convirtiéndose en la piedra angular de la consolidación del PC en esta parte del país. Con el transcurrir del tiempo y la influencia mundial del socialismo, la Unión Grafica fue convertida por los hermanos Acosta Salas (Jorge, Luis y Raúl) por los años 40 en un bastión de la lucha proletaria por las tareas de agitación y propaganda que impulsaban desde allí, imprimiendo folletos y octavillas contra el sistema y el gobierno. Para los comunistas arequipeños la UGA es emblemática pues dio al partido dos secretarios generales del PC: Jorge y Raúl Acosta Salas.

La Federación Obrera Local fue el germen que daría origen a la futura Federación Departamental de Trabajadores de Arequipa, la legendaria FDTA, que fue fruto de la segunda generación de cuadros comunistas como los hermanos Jorge, Luis y Raúl Acosta Salas, Augusto (el Pato) Salazar, Juan Casapía, Guillermo Torreblanca, Juan Miranda, Gustavo Espinoza Rosales, Adela Montesinos, Simón Herrera (viajó a radicar al Cusco), Augusto Salas, Raúl Lozada Daza, Moisés Butrón y sus hijas Elena y Teresa, los hermanos Víctor y "el chivo" Arturo Salas Rodríguez, Eloy Tamayo, Enrique Zapater, Carlos de la Riva, Pablo Alarcón, Víctor Medina Jáuregui, Luzmila Rivera, Enrique Paz, Bernardo Linares Fajardo, Eduardo Flores y Juan Cuentas Zavala. Como también de Ernesto y Gustavo Gorriti y Artemio Corrales en Camaná, Adán Villegas en Islay y Jesús Quispe Begazo en Caylloma. Todos ellos, más el concurso de otros camaradas, contribuyeron a la consolidación del PC en Arequipa en las difíciles décadas del 40 y 50 del siglo pasado. Pero este es otro tema.
 


 

NOTAS

(1) Centro Social Obrero, fundado el 22 de julio de 1905, la Cooperativa Obrera de Caja de Ahorro fundada el 1º de mayo de 1912, la Sociedad Obrera de Socorros Mutuos en el Huaico fundada el 20 de setiembre de 1917,  la Sociedad Mutua de Peluqueros fundada el 29 de febrero de 1919, la Federación de Zapateros y Socorros Mutuos fundada en 1919, la Sociedad Unión de Sastres fundada el 18 de setiembre de 1918, la Coalición Obrera de los Barrios y Socorros Mutuos fundada el 12 de diciembre de 1918, la Sociedad Gremial de Panaderos en 1925, así como la Sociedad de Trabajadores del ramo de la Construcción en 1925, la Sociedad Unión de Choferes de Arequipa fundada el 18 de setiembre de 1919, la Confederación Obrero Ferrocarrilera del Sur fundada el 3 de noviembre de 1919, la Confederación de Empleados en Ferrocarriles fundada el 29 de enero de 1924, la Asamblea de las Sociedades Obreras de Arequipa fundada el 13 de abril de 1924, la Confederación de Tranviarios y Electricistas de Arequipa fundada el 8 de noviembre de 1924, la Federación Local de Sociedades Obreras de Arequipa fundada en el año de 1925, la Federación de Intelectuales Artistas y trabajadores fundada el 30 de noviembre de 1926 y la Federación de Empleados de Comercio y la Industria (FECIA) fundada el 28 de setiembre de 1926. La fundación del Partido Comunista en Arequipa.

 

(2) Marinera de Jorge Huirse

Montonero arequipeño

Aura quia'cabó la guerra

Guarda tu viejo uniforme

Galonado con heridas

Haz luchado en bandoleras

por tu divisa y caudillo

pero es preciso quia'hora

retornes a tu morena

 

 (3) Héctor Ballón habla de la participación del mecánico Vicente Salas, Vicente Núñez, Factor Lama, César Llamas, Francisco Arellano Delgado, Isaías Valdivia Fernández, Patrón Vega, Antonio la Hoz, José Ballón, y de Manuel Aguilar. Este hecho también lo consigna el Boletín (09) del Comité Local de Miraflores del PCP (Arequipa 1980) agregando la participación, en ese pleno, de José Salas. Por su parte Herman Ugarte daba cuenta de su asistencia a esas varias reuniones junto a José Domingo Montesinos y su hermana Adela.

 

(4) Ricardo del Carpio Rosado más conocido como "Carpio Rosado" o el camarada Mercado, Antonio Chávez Bedoya, Juan Casapía, Ortzí Lobón, Edmundo Paredes y Carlos Rivera militaron en la Célula "Jacinto Liendo" del Comité Local de Miraflores del PCP (CR Arequipa). Este Comité tuvo una activísima labor partidaria entre los años 80 -90 llegando a disputarle poderío al Comité Regional de Arequipa. El responsable político fue Ródano Salas Paredes, hijo de José Salas, uno de los fundadores del Partido. El CL tenía local propio en la calle Villafuerte  y el control de 10 células en el distrito de Miraflores. Publicaba "El Boletín" de prensa mensual un periódico mimeografiado que llegó al número 25 en 10 años. Organizó en varias oportunidades el "Festival del Libro Soviético" con auspicio de la Filial de Arequipa de la Asociación Cultural Peruano Soviética. con cuyos ingresos se cubrían los gastos que demandaba sostener la organización.

 

(5) Padre de Víctor y Arturo Salas Rodríguez

 

(6) (Existe)... la versión de Julio Enrique Torres, quien viajo a Arequipa y fundó el Comité Departamental del Partido Comunista de Arequipa. Como una sección del Cusco, cuya secretaria general ejerció hasta la llegada de Ravines. Dentro de esta concepción está, igualmente, la extensión del movimiento comunista a las provincias del departamento del Cusco en las que se constituyeron grupos ´´ (Cuadros, pag. 144). Julio Gutiérrez, quien ya nos relato la historia de la elaboración y aprobación de los doce principios básicos de la fundación del Partido Comunista del Cusco, dice: “Por desgracia, el original de este documento clave se ha perdido, quizá definitivamente. Para salvarlo de las batidas policiales contra los comunistas que inauguró el gobierno fascista de Sánchez Cerro, el autor y Alfonso escondimos el original bajo la empapeladura de un desván en la casa de Mangeslsdorf. Parece que esa pieza se destruyó en el terremoto de 1950, y el precioso documento desapareció. Pero, copia del mismo quizás quede en los archivos del Comité Regional de Arequipa, porque fue enviado a los camaradas de esa ciudad por Sergio Caller, según su propia referencia en la carta que, el 25 de octubre, escribió a Guillermo Mercado” (pag. 70) http://www.pcperuano.com/index.sergio-caller

Augusto Chávez Bedoya y Valencia, el verdadero fundador del Partido Comunista en Arequipa


Parados: Héctor Ballón Lozada (el del centro) y Víctor Cadenas Velásquez (a la izquierda de Ballón)  Sentados de izquierda a derecha: Jaime Salas Medina, Luis Zaraus Suárez, Víctor Saca Abusada y Magdiel Gonzáles Ojeda,  firmando el Acta de constitución del FER.

Héctor Ballón Lozada,  autor de varios libros y trabajos de investigación entre ellos Cien años de vida Política de Arequipa 1890–1990. que tiene el mérito de abordar la fundación del Partido Comunista en Arequipa,

De izquierda  a  derecha: Humberto Núñez Borja y